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domingo, 12 de febrero de 2012

La Policía advierte que los Latin Kings, Ñetas y otros grupos urbanos siguen «latentes» aunque han reducido «su estética»



12.02.12 - 00:05 - B. LLEDÓ | VALENCIA. LAS PROVINCIAS
«Estas bandas se aprovechan de las personas rechazadas por el resto», advierte el profesor Javier Edo
«Los cabecillas están hoy en centros tras las operaciones policiales», dice la fiscal de menores
Sin una vestimenta característica, colores concretos ni símbolos que los identifiquen (como la corona de las cinco puntas en el caso de los Latin King).

La crisis económica y la falta de trabajo alientan la adhesión a bandas juveniles locales sin líderes, sin ritos tan marcados para acceder al grupo y que tratan, ante todo, de actuar a la sombra. Sin llamar la atención de la Policía. Su principal fin es delinquir. Para ello no dudan en captar a adolescentes poco integrados en su entorno, tanto en las aulas escolares como en su barrio.

«La realidad actual es la del auge de maras que no son tan espectaculares, menos internacionales y con una menor organización que los grupos urbanos anteriores», explica el presidente de la Asociación Valenciana de Ayuda al Refugiado (AVAR), Javier Edo, quien concreta que empezaron a surgir en 2008 y han ido en aumento por la convulsa «situación económica y a la dificultad para encontrar empleo».

Las estructuras de estos grupos son más débiles que las de los Latin Kings, los Ñetas y algunas bandas domésticas de la Comunitat que han seguido estas tendencias, como Full Corners, Royal Family, Baby Brothers y NTN. Bandas que irrumpieron con fuerza hace unos años al calor de la inmigración y que han ido perdiendo fuerza gracias a las operaciones policiales. «Los cabecillas están hoy internados en centros después de las acertadas intervenciones policiales de hace un tiempo», asegura la fiscal coordinadora de menores de Valencia, Gemma García.

Sin embargo, fuentes del Sindicato Unificado de Policía (SUP), advierten de que las bandas urbanas «siguen latentes». David Madrid, miembro del sindicato, imparte cursos sobre tribus urbanas y bandas violentas, y explica que estos grupos «han cambiado su estética pero siguen en la calle. Con pocos que sean son demasiados», sentencia.
En cuanto a los movimientos locales, Edo explica que tienen «una orientación delictiva y buscan conseguir dinero de forma fácil y fraudulenta, con pequeños hurtos y delitos contra la propiedad», detalla. Y captan a los más débiles. «Algunos proceden de otros países, aunque no necesariamente, se trata de personas que se sienten rechazadas por el resto». Estas bandas se aprovechan de esa situación y les ofrecen «una integración falsa», comenta Edo, que también es profesor de Antropología en la Universitat de València.

Los miembros de estas bandas proceden en su mayoría de Sudamérica aunque también de África del Norte, sobre todo, Marruecos, y Europa del Este (en el caso de la provincia de Castellón).

Para tratar de evitar que los menores acaben inmersos en estas redes delictivas, la entidad valenciana ha comenzado este curso escolar el ambicioso proyecto 'Indentidades inclusivas: Prevención del auge de las maras' en varios institutos de Castellón, que según Edo, quieren ampliar a las provincias de Valencia y Alicante en un futuro. Porque es en las aulas, sobre todo de los cursos de la ESO, donde lanzan el anzuelo para cazarlos.

Estos grupos juveniles se establecen, principalmente, en los núcleos urbanos con más población. «En la adscripción a bandas juveniles y su desarrollo tienen gran incidencia la territorialidad, también los barrios», apunta Joan Cebolla, que ha elaborado un informe preliminar sobre la iniciativa. Por eso, también se está contactando con algunas asociaciones de origen latinoamericanos de la zona.
«Los padres perciben las bandas como una amenaza de cara a sus hijos. Consideran que es un fenómeno que puede ir en aumento debido a la dificultad económica que están atravesando muchas familias y la presión de consumo que realizan sobre ellas sus hijos adolescentes», apunta el documento.

Para prevenir que los jóvenes caigan en estos grupos delictivos, la iniciativa de Avar, en colaboración con la Fundación Intervida, ha incluido reuniones con los profesores y actividades en las aulas. Ahora se han iniciado los contactos con los barrios y asociaciones y a partir de abril arrancarán actividades interinstitucionales.

El programa culminará coincidendo con el fin del curso escolar.
La fiscal coordinadora de menores de Valencia comenta que es «complicado» tener constancia de estas bandas delictivas, ya que para demostrarse que no es una simple pandilla juvenil «han de tener un líder, unas normas que siguen, unas pruebas paa ingresar y a veces pagan cuotas», enumera García

1 comentario:

Anónimo dijo...

He sido novia de un miembro de los latin kings y se todo de el y jamas robo. Yo soy madrileña y el ecuatoriano y nunca me pego ni me hizo nada todo lo contrario, siempre me respeto y para entrar a la banda tuvo que hacerse un corte en la mano y cuando salio de la banda seguia viendose con elloa y nunca le hicieron nada. Los latin no son malos y lo se por experiencia, si tuvimos alguna pelea pero nunca me pego ni me hizo nada siempre estuvo conmigo en lo bueno y en lo malo.